Jueves, 12 de Marzo de 2026
Valladolid se suma al Día Mundial del Riñón para visibilizar la enfermedad renal crónica
El Ayuntamiento de Valladolid se sumó a los actos conmemorativos del Día Mundial del Riñón con el objetivo de dar visibilidad a la enfermedad renal crónica (ERC) y concienciar a la población sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz. En este contexto, el concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana, Alberto Cuadrado, junto a la presidenta de la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades Renales de Valladolid (ALCER Valladolid), Carmen Martín, presentaron las iniciativas previstas para esta jornada, centradas en la divulgación y la sensibilización social.
Entre las acciones simbólicas previstas, el Ayuntamiento iluminará de color verde la Cúpula del Milenio y la fachada de la Casa Consistorial, un gesto con el que se pretende llamar la atención sobre una patología que continúa siendo una de las grandes desconocidas para buena parte de la población. La iniciativa forma parte de las actividades impulsadas por ALCER Valladolid, en colaboración con el Consistorio, para trasladar a la ciudadanía información sobre una enfermedad que, según estimaciones actuales, afecta ya al 15% de la población.
Desde el Ayuntamiento destacan que esta colaboración se enmarca en el Plan Municipal de Salud, una estrategia que busca promover hábitos de vida saludables y reforzar la prevención de enfermedades. Para ello, el consistorio mantiene una estrecha cooperación con asociaciones de autoayuda que trabajan directamente con personas afectadas por diferentes problemas de salud. Estas entidades, como ALCER, desempeñan un papel fundamental al ofrecer orientación, apoyo emocional y acompañamiento a pacientes y familiares.
Concienciar y prevenir
La enfermedad renal crónica se ha convertido en un problema de salud pública de gran magnitud. En España se estima que afecta a alrededor de siete millones de personas, muchas de ellas sin diagnosticar. Además, la prevalencia del Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS), es decir, diálisis o trasplante, ha aumentado más de un 30% en la última década. Actualmente, más de 68.000 personas en el país dependen de estos tratamientos para sustituir la función de sus riñones.
Solo durante el año 2024, un total de 7.300 españoles iniciaron TRS mediante diálisis o trasplante. Esto significa que cada 75 minutos una persona entra en un programa de diálisis o recibe un trasplante renal, un dato que refleja el notable impacto sanitario y social de esta patología. Además, cerca del 25% de los nuevos casos están relacionados con la diabetes, uno de los principales factores de riesgo asociados a la enfermedad.
En el ámbito internacional, la situación también resulta preocupante. Según estimaciones globales, unos 850 millones de personas en todo el mundo padecen enfermedad renal crónica. De ellas, 4,6 millones reciben tratamiento sustitutivo y alrededor de 1,5 millones mueren cada año a causa de esta patología, lo que equivale a una muerte cada 20 segundos.
En Europa, la enfermedad afecta a más de 93 millones de adultos. De estos, unos 750.000 necesitan diálisis o trasplante para sobrevivir. Además, aproximadamente 210.000 personas fallecen cada año por esta causa en el continente, lo que supone una muerte cada dos minutos y medio.
Los especialistas alertan de que, si la tendencia actual continúa, la enfermedad renal crónica podría convertirse en la quinta causa de muerte en España en el año 2040 y en la tercera en Europa en 2050. Ante este escenario, organizaciones médicas y asociaciones de pacientes insisten en la necesidad de reforzar las políticas de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento.
Uno de los principales retos es que la enfermedad suele presentar síntomas poco reconocibles en sus fases iniciales, lo que provoca un elevado infradiagnóstico que supera el 40%. Por ello, los profesionales sanitarios subrayan la importancia de implantar programas de detección temprana, especialmente en personas con factores de riesgo como diabetes, hipertensión arterial, obesidad, enfermedades cardiovasculares o tabaquismo.
Los expertos destacan que la detección precoz puede realizarse mediante pruebas sencillas de sangre y orina que permiten medir la creatinina plasmática, calcular el filtrado glomerular y analizar la presencia de albúmina en la orina. Identificar la enfermedad en sus primeras fases puede retrasar su progresión durante décadas y evitar, en muchos casos, la necesidad de diálisis o trasplante.
Además de la prevención, las organizaciones sanitarias también reclaman medidas para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Entre ellas destacan el impulso al trasplante renal de donante vivo y la promoción de terapias de diálisis domiciliaria. Este modelo permite a los pacientes una mayor autonomía y facilita la conciliación laboral y familiar. El objetivo planteado por los especialistas es que, para el año 2028, el 30% de las personas que necesiten diálisis puedan realizarla en sus propios hogares.
Con la conmemoración del Día Mundial del Riñón, que este año celebra su vigésimo aniversario, instituciones públicas, profesionales sanitarios y asociaciones de pacientes buscan reforzar el conocimiento social sobre esta enfermedad y recordar que la prevención y la detección precoz siguen siendo las herramientas más eficaces para frenar su avance. En este esfuerzo, la implicación de administraciones locales como el Ayuntamiento de Valladolid y el trabajo de entidades como ALCER resultan clave para avanzar hacia una mayor concienciación y una mejor atención a las personas afectadas



