VALLADOLID - SANIDAD
Martes, 29 de Septiembre de 2026

Castilla y León recoge más de 326 toneladas de residuos de medicamentos a través de los Puntos Sigre de las farmacias, con un incremento del 7%

ICAL - La media autonómica se situó en 136,20 gramos por habitante al año.

La colaboración de los castellanoleoneses con el reciclaje de los residuos de medicamentos y sus envases sigue al alza, después de que durante 2025 se recogieron 326.674 kilos de envases vacíos o con restos de medicamentos a través de los Puntos Sigre de las farmacias, lo que supone un incremento del 7,6 por ciento respecto al año anterior.

Un avance que, según Sigre, confirma la consolidación de un hábito ambiental y sanitario cada vez más extendido entre la población como es revisar periódicamente el botiquín doméstico y depositar en una caja los medicamentos caducados, los restos de tratamientos finalizados y sus envases, aunque estén vacíos.

En términos de participación ciudadana, la media autonómica se situó en 136,20 gramos por habitante al año. También creció el indicador de recogida por farmacia, hasta alcanzar los 16,86 kilos por farmacia al mes.
Estos resultados se apoyan en la capilaridad de un sistema implantado en toda Castilla y León, con 1.615 farmacias colaboradoras a cierre de 2025, que facilitan a los ciudadanos un punto cercano, accesible y de confianza para desprenderse correctamente de estos residuos.

“Estos datos demuestran que la ciudadanía castellano y leonesa está cada vez más comprometida con el cuidado de la salud y del medioambiente. Depositar los residuos de medicamentos es un gesto sencillo, pero con un impacto enorme: evita riesgos en el hogar, previene la automedicación incontrolada y contribuye a que estos residuos no acaben contaminando suelos, ríos o mares”, señaló e director general de Sigre, Miguel Vega.

Los residuos depositados por los ciudadanos en los Puntos Sigre entran en un circuito específico que cuenta con todas las garantías sanitarias y medioambientales. La distribución farmacéutica los recoge mediante logística inversa, aprovechando los desplazamientos que ya realiza a las farmacias, lo que permite reducir el impacto ambiental del transporte y mantener la trazabilidad del residuo. 

Posteriormente, los residuos se trasladan a la Planta de Clasificación de Envases y Residuos de Medicamentos, situada en Tudela de Duero (Valladolid). En esta instalación, la aplicación de Inteligencia Artificial, robótica y sistemas de clasificación avanzados permite reciclar una parte muy significativa de los materiales de los envases recogidos, hasta un 74,9 por ciento en el año 2025.

Los restos de medicamentos y aquellos envases que no pueden reciclarse se destinan a valorización energética, evitando su eliminación inadecuada y contribuyendo a reducir el uso de combustibles fósiles.