SALAMANCA - SANIDAD
Jueves, 24 de Septiembre de 2026

Científicos del Centro de Investigación del Cáncer descubren que el fármaco ‘paclitaxel’ contrae ciertas células tumorales

ICAL - El estudio plantea que el aumento de la contracción celular podría participar en procesos de adaptación al tratamiento y la aparición de resistencia

Un trabajo liderado por Miguel Vicente-Manzanares, investigador del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, identifica un mecanismo por el que uno de los fármacos más utilizados frente a tumores sólidos, el ‘paclitaxel’, aumenta la contracción de ciertas células tumorales.

Según fuentes del CIC, el ‘paclitaxel’ pertenece a la familia de los taxanos y se utiliza para tratar diversos tumores sólidos. Su acción más conocida consiste en estabilizar los microtúbulos, estructuras del esqueleto interno de la célula y que intervienen, entre otras funciones, en la división celular. Al bloquear la reorganización de los microtúbulos, el ‘paclitaxel’ puede impedir que las células tumorales se dividan correctamente y favorecer su eliminación.

El nuevo estudio muestra que su efecto no se limita a este mecanismo. El equipo del Centro de Investigación del Cáncer ha observado que el fármaco también desencadena una respuesta rápida que cambia la tensión interna de las células y la forma en que interactúan con su entorno.  El trabajo, realizado en líneas celulares de osteosarcoma y cáncer de ovario, permite analizar este mecanismo a nivel experimental.

Los autores plantean que el aumento de la contracción celular podría participar en procesos de adaptación al tratamiento y la aparición de resistencia. En determinados contextos, una mayor capacidad para cambiar de forma y ejercer fuerza puede favorecer la movilidad celular, la invasión de tejidos o la resistencia terapéutica. Esta posibilidad deberá analizarse en modelos más próximos a la enfermedad y en estudios posteriores.

“Los taxanos se han estudiado sobre todo por su capacidad para bloquear la división de las células tumorales. Nuestro trabajo muestra que el paclitaxel también desencadena una respuesta mecánica rápida que modifica la tensión interna y la organización de las células”, explicó Miguel Vicente-Manzanares.

Los investigadores comprobaron que el ‘paclitaxel’ activa la miosina II no muscular, una proteína que funciona como un motor microscópico dentro de la célula. Esta proteína tira de los filamentos de actina y genera fuerzas que permiten a la célula contraerse, modificar su forma y relacionarse con el entorno. Las células tratadas con ‘paclitaxel’ redujeron su superficie y formaron adhesiones más grandes y alargadas con el entorno. Ambos cambios son señales de una mayor contracción celular.

La investigación está firmada en primer lugar por Gloria Asensio-Juárez, quien formó parte del grupo de investigación de Miguel Vicente-Manzanares. También participan Rafael Pérez-Díaz, Hugo Ramos-Solano, Marina Garrido-Casado y Vanessa C. Talayero, del Centro de Investigación del Cáncer y a la Universidad de Salamanca. El artículo se publica en acceso abierto en Molecular Oncology, revista de la Federación de Sociedades Bioquímicas Europeas, FEBS.