VALLADOLID - SANIDAD
Miércoles, 1 de Abril de 2026

Consejo- La Junta destina más de 677.000 euros al servicio de rehabilitación psicosocial de pacientes con trastorno mental grave de Valladolid

ICAL -

El Consejo de Gobierno acordó hoy destinar 677.340 euros al servicio de rehabilitación psicosocial en régimen ambulatorio (centro de día) para pacientes con trastorno mental grave y prolongado en las áreas de salud de Valladolid Este y Oeste.

Con esta contratación se ofrecen, en régimen ambulatorio, programas de rehabilitación psicosocial que garantizan que las personas con trastorno mental grave y prologado, con dificultades de integración social y funcionamiento personal, familiar, laboral y de socialización adquieran y/o recuperen aquellas habilidades que les permitan desenvolverse en su medio social de forma autónoma, con los menos apoyos posibles y con una mejora en su calidad de vida, logrando así una mejor integración. 

El centro tendrá un dimensionamiento de 35 plazas, y será de referencia para la población de las dos áreas de salud de Valladolid. El plazo de ejecución inicial es de 36 meses.

Estos centros deben constituir el eje de la intervención dirigida a la rehabilitación e integración social, familiar y laboral. Para el Ejecutivo autonómico, constituyen el mejor dispositivo para dirigir la integración en pacientes con enfermedad mental como la esquizofrenia y trastornos asociados, sin excluir el importante papel del resto de dispositivos de asistencia psiquiátrica y salud mental en la integración de las personas con este tipo de enfermedades.

La rehabilitación psicosocial persigue no únicamente la integración, sino todo aquello que permita la adaptación del paciente a los contextos que le rodean y que le posibiliten la mejora de su calidad de vida, con el objetivo de mejorar o mantener su nivel de autonomía personal, compensar sus limitaciones funcionales y dar apoyo a sus cuidadores habituales, mediante prestaciones preventivas, rehabilitadoras y asistenciales orientadas a la capacitación y al desarrollo de competencias para la autonomía personal y para la participación en el entorno comunitario. Se trata, por tanto, de intentar el equilibrio entre lo que el paciente puede, quiere y le exige el ambiente.