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Jueves, 18 de Junio de 2026

Los podólogos de Castilla y León reclaman la creación de unidades de pie diabético en la sanidad pública para atender a 300.000 personas con diabetes

ICAL - Este tratamiento reduciría casi a la mitad el coste de algunos procedimientos y disminuye las amputaciones

El Colegio de Podólogos de Castilla y León reclamó la creación de unidades de pie diabético en la sanidad pública para atender a más de 300.000 personas con diabetes, algo que ya han acometido otras comunidades autónomas, como señaló en un comunicado, mediante la creación de unidades multidisciplinares en los hospitales de referencia.

Los hospitales que cuentan con unidades especializadas de pie diabético obtienen mejores resultados clínicos, prosiguió el Colegio, realizan un seguimiento “más estrecho de los pacientes, reducen las amputaciones mayores y logran una utilización más eficiente de los recursos sanitarios”. Así se desprende del informe sobre variabilidad asistencial en pie diabético presentado durante las II Jornadas de Pie Diabético organizadas por la Fundación Fenin, en las que ha participado el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

La reivindicación afecta de forma directa a las más de 300.000 personas con diabetes que viven en Castilla y León, una población especialmente vulnerable a una de las complicaciones más graves de esta enfermedad.

El informe constata que los hospitales con unidades específicas de pie diabético registran una presión asistencial significativamente menor: 198,6 episodios por cada 100 camas frente a los 250,2 episodios de los hospitales que carecen de estas estructuras especializadas. Al mismo tiempo, los centros con unidades especializadas realizan un seguimiento mucho más intensivo de cada paciente, con una media de 3,56 episodios por persona, lo que facilita la detección precoz de complicaciones y una atención más continuada.

El vicepresidente del Colegio de Podólogos de Castilla y León y coordinador del Grupo de Trabajo de Pie Diabético de la Sociedad Española de Diabetes, Borja Altonaga, señaló que estos datos “evidencian que la especialización permite atender mejor a los pacientes y optimizar los recursos disponibles”.

Menos amputaciones

El análisis también muestra que los hospitales con unidades de pie diabético recurren con mayor frecuencia a procedimientos dirigidos a preservar la extremidad afectada, mientras que los centros sin estas unidades presentan una mayor frecuencia de amputaciones mayores.

Además, tras una revascularización o bypass, los hospitales sin unidades especializadas concentran un mayor número de amputaciones, mientras que los especializados apuestan por reintervenciones conservadoras encaminadas a salvar la extremidad.

El doctor José Luis Lázaro, uno de los mayores referentes internacionales en pie diabético y coordinador del informe, destacó la importancia de implantar modelos asistenciales multidisciplinares capaces de actuar de forma precoz y coordinada para reducir complicaciones evitables y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Uno de los aspectos más relevantes del informe es el impacto económico del modelo asistencial. El estudio revela que un paciente sometido a un bypass tiene un coste medio de 6.082 euros cuando es tratado en un hospital con unidad especializada, frente a más de 11.000 euros en hospitales sin ella.

Para el Colegio de Podólogos de Castilla y León, este dato demuestra que la especialización “no sólo mejora los resultados clínicos, sino que también contribuye a la sostenibilidad del sistema sanitario”.

Una reivindicación pendiente

El Colegio recordó que numerosas comunidades autónomas han dado pasos para incorporar la podología a la sanidad pública y desarrollar programas específicos de prevención y atención al pie diabético. Sin embargo, Castilla y León continúa sin disponer de unidades multidisciplinares de pie diabético con participación de podólogos en sus hospitales públicos de referencia.

La organización colegial consideró que la evidencia científica disponible y los resultados reflejados en este informe “deberían servir de impulso para avanzar hacia un modelo asistencial que permita reducir amputaciones evitables, mejorar la atención a los pacientes y optimizar los recursos sanitarios”.