Miércoles, 9 de Septiembre de 2026
El Puente Salud Mental Valladolid se suma a una campaña de sensibilización con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio
El Puente Salud Mental Valladolid se ha sumado a una campaña de sensibilización de la Confederación Salud Mental España con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio que se celebra el próximo jueves, 10 de septiembre.
La iniciativa busca visibilizar el impacto del duelo del fallecimiento por suicidio de un ser querido, una realidad históricamente silenciada y rodeada de estigma. Bajo el hashtag #NiCulpaNiSilencio, el objetivo de esta iniciativa, formada por una serie de infografías y financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, es contribuir a paliar la culpa y la vergüenza que muchas veces acompañan esta situación, causando un gran sufrimiento añadido a familiares, amistades y entorno.
Con cada suicidio se estima que, al menos, seis personas quedan profundamente afectadas por la pérdida. Según los últimos datos definitivos del INE (Instituto Nacional de Estadística), las muertes por suicidio han disminuido por segundo año consecutivo. En 2024, se produjeron 3.953 fallecimientos por esta causa (2.902 hombres y 1.051 mujeres), lo que ha supuesto una reducción de un 3,9 por ciento respecto a 2023, si bien continúa siendo la segunda causa de muerte externa, en este caso, por detrás de las caídas accidentales.
“El duelo por suicidio tiene unas características que lo hacen especialmente complejo”, señala Cecília Borràs Murcia, superviviente, psicóloga y directora de Després del Suïcidi Associació de Supervivents. “A la pérdida se suma la necesidad constante de encontrar un porqué, una explicación que muchas veces nunca llega. Convivimos con preguntas sin respuesta y con la sensación de que siempre podríamos haber hecho algo más”. Además, según reconoce Borrás, “es un duelo que, con demasiada frecuencia, se vive en soledad. No solo pierdes a la persona que quieres, sino que muchas veces también sientes que el entorno no sabe cómo acompañarte. Hay silencios incómodos, frases que hacen daño sin mala intención y una sensación de incomprensión que añade mucho sufrimiento. Por eso siempre digo que el acompañamiento y el poder hablar sin miedo son fundamentales para poder integrar esa pérdida”.



