Miércoles, 22 de Abril de 2026
Sacyl premia la excelencia en investigación biomédica e innovación sanitaria en las áreas de salud de Valladolid
La Gerencia Regional de Salud distinguió hoy a sus profesionales sanitarios más destacados en investigación biomédica e innovación durante la entrega de los premios anuales de las Áreas de Salud de Valladolid 2025, con los que pretende reforzar el compromiso del sistema sanitario con la generación de conocimiento y su aplicación directa en la práctica asistencial.
El responsable de Investigación del Área de Salud Valladolid Oeste, Raúl López Izquierdo, destacó a Ical que estos galardones buscan “fomentar la investigación entre los profesionales sanitarios y ofrecer un incentivo que reconozca la excelencia”, al tiempo que subrayó que también sirven como “acicate para los investigadores” y un reconocimiento al esfuerzo que supone investigar dentro de la práctica clínica.
En concreto, la convocatoria busca impulsar la investigación biomédica y la innovación en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el Hospital Universitario Río Hortega, el Hospital de Medina del Campo y las gerencias de Atención Primaria de Valladolid Este y Oeste, mediante la concesión de premios a los mejores artículos y estudios publicados por personal médico y de enfermería, así como por profesionales de fisioterapia, técnicos, personal en formación y trabajadores vinculados a proyectos de investigación, incluidos aquellos profesionales adscritos a proyectos de investigación en dichos centros con contratos del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León (ICSCYL) y de la Fundación de la Universidad de Valladolid.
En esta edición, el comité científico reconoció una amplia variedad de trabajos que reflejan la diversidad de la investigación sanitaria en Valladolid y su alto nivel de calidad, con publicaciones en revistas científicas de primer nivel. Así, el premio al mejor artículo del Hospital Clínico Universitario de Valladolid fue para Ignacio J. Amat Santos y su equipo por su estudio sobre la durabilidad a cuatro años de una válvula aórtica transcatéter, mientras que en el Hospital Universitario Río Hortega fue distinguido Emilio Javier Frutos Reoyo, por un trabajo sobre técnicas quirúrgicas en la artrosis trapeciometacarpiana a cinco años. Por su parte, el Hospital de Medina del Campo vio reconocido el trabajo de Juan Ramón Gómez López sobre factores que influyen en la cirugía colorrectal guiada por fluorescencia.
En el ámbito de la Atención Primaria, el premio del Área Este recayó en Eduardo Gutiérrez Abejón por un estudio sobre el uso de terapias inhaladas en pacientes con EPOC, mientras que en el Área Oeste fue distinguido Enrique Castro Portillo por su análisis sobre la precisión de escalas de alerta temprana para predecir el empeoramiento clínico en estos pacientes.
Además, el galardón dirigido a profesionales de Enfermería, Fisioterapia y Técnicos fue para Álvaro Sierra Mencía, por un trabajo que analiza la actividad física como predictor de respuesta terapéutica en la migraña crónica.
En la categoría de personal en formación sanitaria especializada, fue reconocido a Miguel Bardají Carrillo por un estudio epidemiológico sobre el síndrome de distrés respiratorio agudo en pacientes con ventilación mecánica. Asimismo, el reconocimiento a las buenas prácticas en cuidados de salud fue para Rodrigo Poves Álvarez por el proyecto KETOMED, centrado en la cetonemia y la agitación al despertar.
Innovación
El premio a la innovación y/o patente en Ciencias de la Salud fue para Ignacio Aguado Maestro por la implantación de un modelo certificado de fabricación aditiva hospitalaria. Sobre este tipo de iniciativas, López Izquierdo destacó que “no es un artículo en sí, sino un reconocimiento a la innovación sanitaria y a cómo la investigación se traslada a la práctica clínica”. En este caso, explicó, “se ha conseguido crear una unidad de impresión 3D en el Hospital Río Hortega que ayuda a planificar cirugías con mayor precisión”, lo que supone “un ejemplo claro de investigación aplicada que ya está en el día a día de los pacientes”.
El responsable de Investigación ASVAO insistió en que la traslación de los proyectos a la práctica asistencial “requiere tiempo y procesos complejos”, ya que “no es algo que se consiga de un día para otro, sino el resultado de años de trabajo”. En este sentido, recalcó que “la investigación es lo que permite avanzar en la clínica y mejorar la prestación sanitaria”, como ha ocurrido, por ejemplo, con esta innovación.
Actividad investigadora
A juicio de López Izquierdo, estos premios respaldan y difunden el trabajo de investigación que se desarrolla en los tres hospitales de Valladolid y en las dos áreas de salud, donde, en su conjunto, se publican más de 500 artículos al año en revistas científicas indexadas”. “Esta cifra reflejan el importante esfuerzo que se está realizando y el alto nivel de los profesionales”.
Los premios se conceden de forma independiente en las áreas Este y Oeste, para respetar sus particularidades y “su idiosincrasia”, precisó López Izquierdo, quien insistió en que el objetivo final es “fomentar la investigación en todos los ámbitos asistenciales”.
Asimismo, puso el acento en el papel de los profesionales en formación, de los médicos y enfermeros internos residentes (MIR y EIR), a los que también se dirige. “Uno de los puntos clave es que los residentes empiecen a tener una cultura de investigación, que vean que investigar forma parte de su desarrollo profesional”, señaló. En paralelo, destacó el avance de la Atención Primaria en este campo, un nivel que “históricamente ha tenido más dificultades para investigar, pero cada vez hay más proyectos y más producción científica, y estos premios son también una manera de reconocer ese esfuerzo”.
Finalmente, también puso en valor la puesta en marcha del Instituto de Investigación Biosanitaria de Valladolid (IBioVall), que, a su juicio, “va a suponer un salto cualitativo y cuantitativo muy importante y permitirá consolidar a Valladolid como un referente en investigación sanitaria”.



