Miriam Chacón /ICAL - La responsable del Departamento de Salud y Seguridad Alimentaria de la Asociación Celíaca de Castilla y León (Acecale), Noelia Rodríguez.
Domingo, 10 de Mayo de 2026
Ser celíaco, una enfermedad crónica con impacto económico y social que exige más ayudas, diagnóstico precoz y educación sanitaria
Ser celíaco implica convivir con una enfermedad autoinmune y crónica en la que el gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, provoca un daño directo en el intestino delgado, que altera la absorción de nutrientes y obliga a seguir una dieta estricta sin gluten de por vida como único tratamiento eficaz, hasta que la investigación avance y exista algún tratamiento. Exige también no bajar la guardia, porque “todos los días, esas miguitas de pan están dañando las vellosidades intestinales”.
Lo explica a Ical la responsable del Departamento de Salud y Seguridad Alimentaria de la Asociación Celíaca de Castilla y León (Acecale), Noelia Rodríguez, quien advierte, ante la celebración del día mundial de esta patología, el 16 de mayo, que es necesario avanzar para un diagnóstico precoz, un seguimiento adecuado, formación, seguridad alimentaria y ayudas económicas. “Se trata de garantizar que las personas celíacas puedan vivir con normalidad y en igualdad de condiciones”.
La prevalencia estimada de la enfermedad se sitúa en torno al uno por ciento de la población, lo que supondría hasta 50.000 personas afectadas en la Comunidad, pero “el principal problema es que no hay un registro epidemiológico que determine cuántos celíacos hay realmente”, ni en Castilla y León ni a nivel nacional, señala Rodríguez.



