
Sábado, 22 de Marzo de 2025
Veinticinco años de lucha y esperanza frente a la enfermedad de los reyes
Si los grandes proyectos tecnológicos se tejen en los garajes, hace ahora 25 años otra gran empresa nació, pero en una cocina, en la del doctor Fernando de la Viuda y su esposa, Rosa Catalá, en Valladolid. Allí, con el impulso también de Juan Carlos Burgos, y el asesoramiento y acompañamiento de Enrique Galinsoaga y Dacio Villacé sentaron las bases de lo que es hoy un referente en la atención y el apoyo a las personas con hemofilia en Castilla y León: la Asociación de Hemofilia de Palencia y Valladolid, un faro de esperanza para cientos de familias y un sueño alimentado por la necesidad que este año cumple sus bodas de plata.
Asvapahe se engendró para combatir la ‘enfermedad de los reyes’, con la que conviven unas 300 personas en Castilla y León, un trastorno hereditario que impide la correcta coagulación de la sangre debido a la deficiencia de ciertas proteínas, llamadas factores de coagulación. Afecta mayoritariamente a los hombres, aunque las mujeres pueden ser portadoras y, en algunos casos, presentar síntomas. Hasta hace unas décadas, ser hemofílico significaba una vida de incertidumbre, dolor y riesgos constantes, pero en esta enfermedad se ha avanzado, y mucho, y se mira ya a las terapias génicas con el último objetivo de ganarle la batalla.